La Bodega
Bodegas Esmeralda fue fundada hace mas de medio siglo por Don Juan
Fernández. Su nombre se debe a la hija del fundador, Esmeralda Fernández.
Situada en el departamento de Junín, uno de los lugares más tradicionales de la vitivinicultura de Mendoza, es uno de los principales establecimientos elaboradores y exportadores de vinos de alta calidad.
Representa un ícono de la industria vitivinícola por su modernización, su trabajo organizado y el incesante crecimiento que experimenta sobre los volúmenes y una mantenida calidad.
Instalaciones
Bodegas Esmeralda fue equipada con la más avanzada tecnología y maquinarias, incluyendo tanques de acero inoxidable, prensas neumáticas y nuevas moledoras y sistemas de bombeo. Además, se implementó un ambicioso programa de barriles de roble, adquiriendo año a año barriles de las más prestigiosas tonelerías de Francia y Estados Unidos.
La elaboración de vinos en Bodegas Esmeralda también recibió la influencia de la participación de enólogos y expertos extranjeros, que ofrecieron sus servicios de consultoría y lo siguen haciendo en la actualidad para perfeccionar año tras año la calidad de los vinos producidos en la bodega.
Cuenta actualmente con un establecimiento central y otras cuatro bodegas satélites en funcionamiento, en las cuales se elaboran los diferentes cortes de vino. Todos los vinos de estas bodegas satélites se trasladan hacia la bodega en Junín para ser fraccionados y despachados, lo que implica un importante trabajo de coordinación y de logística.
Las Fincas
Desde sus comienzos, Bodegas Esmeralda inició un amplio proyecto de investigación sobre los diferentes microclimas de Mendoza, dirigido a localizar las zonas más óptimas para la plantación de Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Malbec. Además, el equipo de Bodegas Esmeralda comenzó a implementar innovadoras técnicas de raleo de racimos y de métodos para cosechar, en miras a mejorar la concentración de fruta.
Como resultado de esta investigación, el equipo de Bodegas Esmeralda, arribó a la conclusión de que debido a las desérticas condiciones climáticas de Mendoza, y a las consecuentes necesidades de riego, los productores mendocinos contaban con un absoluto control sobre la cantidad de agua que debía proporcionarse a cada planta. Descubrieron así, que controlando cuidadosamente el "stress hídrico" que experimentaba cada viñedo durante su ciclo de crecimiento, podían alcanzar grandes mejoras en la calidad y concentración de la fruta.
Gerardo Cirrincione, Gerente de Bodegas Esmeralda
Ingeniero Agrónomo, estudió en Mendoza y realizó en Francia una maestría en vitivinicultura. Realizó elaboraciones de vinos durante algunas temporadas en el viejo continente. Una vez llegado de Europa en 1998 se incorporó a Bodegas Esmeralda para trabajar en el área de viñedos, con aproximadamente mil hectáreas de viñas a cargo. Luego de un tiempo de trabajo se hizo cargo del gerenciamiento general de la bodega, cargo que ocupa en la actualidad. |